Tanto si desarrolla un nuevo
sitio web como si ya dispone de uno, conviene que revise cuál
es su nivel de accesibilidad, para poder detectar y eliminar
las barreras que presente a las personas con discapacidad.
Es fácil revisar rápidamente una página
web para encontrar los problemas de accesibilidad más
importantes. Sin embargo, una revisión formal que determine
el nivel de conformidad de un sitio con las Directrices del
W3C requiere personal formado en el campo de la accesibilidad
o servicios profesionales especializados.
Existen herramientas, como TAW o Bobby, que permiten verificar
la accesibilidad de un sitio de manera automática.
Son herramientas útiles, pero son sólo un primer
paso. Estas herramientas no pueden comprobar sin intervención
experta muchos puntos de control de las Directrices.
Revisores automáticos. |